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Chile - México

Antecedentes

Mediante este Tratado suscripto el 17 de abril de 1998 las Partes establecen una zona de libre comercio para bienes y servicios, ateniéndose así al artículo XXIV del GATT y al artículo V del GATS, respectivamente. A partir de su entrada en vigencia, el 1 de agosto de 1999, el Acuerdo marca una línea normativa que ha servido de ejemplo para otros instrumentos similares convenidos entre países latinoamericanos. Si cobertura es muy amplia, además de minuciosa. Más allá de contemplar las cuestiones propias de este tipo de acuerdos y de un capítulo sobre inversiones, contiene disciplinas abarcadoras de áreas tan diversas como las telecomunicaciones, la competencia, la propiedad intelectual y el transporte aéreo. En materia de facilitación de negocios resaltan sus disposiciones sobre ingreso temporal de personas de negocios y cooperación aduanera. Con respecto a la entrada de personas en calidad de visitantes de negocios, a los que se asimilan los inversionistas (cuando pretendan llevar a cabo un “intercambio comercial cuantioso”) y al personal transferido dentro de una misma empresa, el Acuerdo proporciona una minuciosa normativa fundada en distintos objetivos: garantizar la seguridad de las fronteras, proteger el trabajo y el empleo nacional y sostener las relaciones comerciales y económicas promovidas por el propio Acuerdo. En todo caso se aclara que la facilitación del ingreso temporal de profesionales no comprometerá las legislaciones internas relativas al ejercicio de las profesiones. Acerca de la cooperación entre las autoridades aduaneras, se observa una instructiva enumeración de actividades susceptibles de dicha cooperación, más allá de las cuestiones relativas a la verificación de origen de las mercaderías. En tal sentido, se destacan menciones sobre intercambio estadístico y sintaxis internacional de datos. Por lo demás, está prevista la adopción de reglamentaciones uniformes para la interpretación, aplicación y administración de los capítulos que abarcan la problemática aduanera.
El Tratado admite la posibilidad de recurrir a salvaguardias bilaterales durante el período de transición. Y en materia de lealtad comercial, las expectativas acerca de la pronta profundización del vínculo de integración pareció haber justificado una previsión que difícilmente se encuentra en acuerdos de libre comercio. Así, quedó establecido que un año después de la entrada en vigor debían dar comienzo las negociaciones para eliminar recíprocamente la aplicación de derechos anti-dumping. Y con respecto a las subvenciones, se fijó el compromiso de no aplicar unilateralmente subsidios a la exportación de bienes agropecuarios en el comercio recíproco a partir del 1 de enero de 2003. A partir de esa fecha, la adopción de dichas medidas podrían justificar otras acciones destinadas a contrarrestarlas.
Al regular las medidas sanitarias y fitosanitarias el Acuerdo invoca el orden multilateral, con especial referencia al Acuerdo sobre Medidas Sanitarias y Fitosanitarias (MSFS) de la OMC. Específicamente reproduce disposiciones de dicho Acuerdo multilateral que autorizan la mayor flexibilidad de la protección cuando la información científica pueda resultar insuficiente para llevar a cabo el análisis o la evaluación de riesgos. En línea con el artículo 5 párrafo 7 del MSFS, las Partes quedan habilitadas para adoptar medidas provisionales fundamentándolas en la información disponible. Y como está previsto en la mayoría de los Acuerdos bilaterales de libre comercio, se diseña un organismo especial de aplicación (“Comité de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias”) como un cónclave donde han de concurrir los organismos nacionales de aplicación con un objetivo de consulta técnica.
También con relación a los obstáculos técnicos al comercio se hace remisión a la normativa multilateral, esto es, el Acuerdo de Obstáculos Técnicos al Comercio de la OMC (OTC). De este modo queda expresada la voluntad de no restringir el comercio más de lo necesario tratándose de alcanzar un “objetivo legítimo”. Al efecto, se definen dichos objetivos legítimos de manera ostensiva y no taxativa (“son…entre otros…”). De ello resulta un margen de acción recíprocamente reconocido, pero aclarándose, dentro de los lineamientos multilaterales, que no habrán de adoptarse restricciones aun amparadas bajo determinados objetivos legítimos cuando dichos objetivos puedan atenderse de manera menos restrictiva. A través de un “Comité de Medidas Relativas a la Normalización” las Partes fijan el encuadre consultivo para componer diferencias en la materia.
A propósito del sistema de solución de controversias y al igual que en otros acuerdos de libre comercio de última generación, se debe compatibilizar la relativa rigidez que implica su condición de ser la única fuente de derechos y obligaciones (en el sentido de no contener previsiones institucionales para el desarrollo de un “derecho derivado”), con la necesidad de preservar la cohesión o solidaridad requerida para un funcionamiento fluido de las relaciones comerciales y económicas que son el objeto de aquellas disciplinas. De ahí la incorporación de mecanismos tales como: (a) la opción de foro; (b) la detallada regulación de métodos de solución de conflictos habitualmente conocidos como “diplomáticos” o no-contenciosos (cooperación, negociación directa, consultas, buenos oficios, conciliación, mediación); (c) las facultades de la Comisión Administradora para el abordaje de los conflictos a través de la convocatoria de asesores técnicos; un remedo de control de legalidad, también puesto en cabeza de la Comisión Administradora; y (d) los procedimientos de coerción progresiva mediante la sanción de proyectos de laudos o laudos en su versión preliminar, dentro de la etapa estrictamente contenciosa o arbitral.
Por último, en el capítulo sobre solución de controversias es altamente significativo el espacio asignado para el reconocimiento de recursos fundamentados en la anulación o menoscabo de las ventajas y beneficios negociados, aun cuando esa anulación o menoscabo no implique la existencia de infracción. En este Acuerdo se resuelve la cuestión mediante una lista positiva o “taxativa” que indica cuáles son aquellos capítulos susceptibles de ser invocados por vulneraciones de ventajas o beneficios que impliquen anulación o menoscabo sin infracción.
Fecha de firma:
17 abril 1998
Fecha de entrada en vigencia:
01 agosto 1999
Países miembros (Originales, adherents y denunciantes):
Países Fecha de entrada en vigencia Fecha de denuncia Observación
bandera cl Chile 01-08-1999 - -
bandera mx México 01-08-1999 - -
Exportaciones Intra Acuerdo:

Total de Exportaciones
US$ 431,669,550,000
Exportaciones Intra-regionales 0.7%


Exportaciones a Países Miembros:
% de Total Exportaciones 1999 2016
Chile 4% 2.1%
México 0.3% 0.5%
El 26 de enero de 2010 concluyó en Ciudad de México la novena reunión de la Comisión de Libre Comercio, instituida como órgano principal de aplicación del Tratado. Entre otros pronunciamientos, la Comisión instruyó a sus equipos técnicos a continuar las tratativas en materia de servicios financieros. Adicionalmente funcionaron los Comités de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias, de Medidas Relativas a la Normalización y de Compras Públicas. Acerca de las compras públicas, el 28 de agosto de 2007 se había suscripto un Protocolo bilateral, que entró en vigencia el 2 de noviembre de 2008.
Asimismo, las Partes flexibilizaron sus normas de origen para productos de interés mutuo, con vistas a incrementar y facilitar el intercambio.